Alarmante aumento de ansiedad y depresión en niños y adolescentes, según estudio reciente
Un informe publicado en JAMA Pediatrics revela que los trastornos de salud mental en menores se han incrementado de forma preocupante entre 2016 y 2022. Especialistas llaman a reforzar el apoyo en escuelas y hogares.
La salud mental infantil se encuentra en una encrucijada. Un reciente estudio publicado por la revista JAMA Pediatrics muestra un notable incremento en los casos de ansiedad y depresión entre niños y adolescentes estadounidenses, encendiendo las alarmas en el ámbito médico y educativo.
Según los datos analizados, más del 10.6% de los niños padecieron ansiedad en 2022, frente al 7.1% reportado en 2016. La depresión también subió del 3.2% al 4.6% en ese mismo periodo. Los investigadores utilizaron información de la Encuesta Nacional de Salud Pediátrica, financiada por la Administración Federal de Recursos y Servicios de Salud.
Marie Heffernan, profesora asistente de pediatría en la Universidad Northwestern y autora principal del estudio, destacó que los efectos en la salud mental de los jóvenes **persisten incluso después de la pandemia**. “Nuestros hallazgos subrayan la necesidad crítica de priorizar la salud mental de los jóvenes”, advirtió.
En contraste, algunas enfermedades físicas mostraron una tendencia a la baja. Por ejemplo, el asma bajó de un 8.4% a un 6.5%, y las migrañas se redujeron de un 3.5% a un 2.6%. Los problemas de conducta, sin embargo, se mantuvieron relativamente estables en torno al 7%.
La Dra. Michelle Macy, médica del Hospital Pediátrico Ann & Robert H. Lurie de Chicago, subrayó la urgencia de entender las múltiples causas de este deterioro emocional. “Se amerita una atención y recursos continuos a nivel nacional”, puntualizó.
Desde el Hospital Infantil de Filadelfia se advierte que los **síntomas de los trastornos del estado de ánimo** en menores pueden incluir irritabilidad, tristeza persistente, pérdida de interés por actividades, cambios en el sueño y alimentación, dolores frecuentes, bajo rendimiento escolar y tensiones familiares.
El llamado es claro: se necesita un esfuerzo conjunto entre familias, escuelas y profesionales de la salud para detectar y tratar a tiempo estos padecimientos. Invertir en salud mental es invertir en el futuro.