¡Explosión de violencia en Ecuador! desentrañando la guerra de bandas que desata una crisis sin precedentes
_Ataque sin precedentes a canal de televisión en Ecuador revela nueva dimensión de la crisis de violencia_
La espiral de violencia que ha envuelto a Ecuador desde febrero de 2021 alcanzó un punto crítico el martes con el ataque sin precedentes de un grupo de encapuchados a un canal de televisión en plena transmisión del noticiero de media tarde. Este suceso marcó un nuevo y preocupante capítulo en la creciente crisis de seguridad que vive el país sudamericano.
Desde la mañana del martes, Ecuador fue testigo de una secuencia de 30 actos violentos que incluyeron secuestros de policías, motines carcelarios, explosiones de vehículos y la presunta fuga de cabecillas de grupos criminales. Sin embargo, el ataque al canal TC Televisión destacó por la audacia y la violencia desplegada por los agresores, quienes ingresaron al estudio central del medio de comunicación en Guayaquil armados con dos armas largas, dos cortas, una ametralladora y explosivos de tipo industrial y militar.
El asalto, transmitido en vivo ante miles de espectadores, sometió a presentadores y trabajadores, evidenciando la fragilidad del Estado para contener la creciente amenaza criminal. Según un mando policial de Guayaquil, la intervención de la policía resultó en la detención de 13 personas, sin confirmarse oficialmente la existencia de heridos.
Este ataque ocurrió un día después de que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, decretara el primer estado de excepción y toque de queda nocturno en respuesta a la presunta fuga de Adolfo Macías, alias “Fito”, líder de una banda local vinculada al cartel mexicano de Sinaloa.
**Cronología de la Violencia en Ecuador: ¿Cuándo se volvió Ecuador un país violento?**
La violencia pública comenzó a cobrar notoriedad en febrero de 2021, con una masacre en la Penitenciaría del Litoral en Guayaquil, la prisión más violenta del país. Este violento enfrentamiento dejó al menos 79 reclusos muertos y marcó el inicio de una serie de choques mortales entre bandas rivales dentro de las cárceles ecuatorianas.

_La policía evacúa a personal del canal TC Televisión después de que un grupo armado y encapuchado irrumpiera en plena transmisión en directo_
Según las autoridades, las disputas comenzaron con la muerte de Jorge Luis Zambrano, alias “Rasquiña”, líder de la banda Los Choneros, vinculada al narcotráfico internacional. La peor masacre carcelaria se registró en septiembre de ese mismo año, con 119 reos asesinados en distintos centros penitenciarios.
La violencia carcelaria se expandió a las calles, desencadenando una ola de delitos como secuestros, asesinatos, robos y extorsiones, convirtiendo a Ecuador en uno de los países más violentos de la región. El año 2023 cerró como el más sangriento de la historia del país, con más de 7,600 asesinatos, superando ampliamente los 4,600 del año anterior y los 2,100 de 2021.
**Respuesta del Gobierno ante la crisis**
El presidente Daniel Noboa, quien asumió el cargo hace un mes y medio, prometió erradicar la violencia con su plan Fénix, una estrategia de seguridad aún sin detalles revelados y que hasta el momento no ha logrado frenar los actos criminales. Ante la presunta fuga de “Fito”, decretó estado de excepción y toque de queda nocturno.
Tras el ataque al canal TC Televisión, Noboa declaró a Ecuador en "conflicto armado interno" y catalogó a los grupos del crimen organizado como "terroristas y actores estatales no beligerantes". Mencionó a organizaciones como Los Choneros y Los Lobos, ordenando a las fuerzas armadas ejecutar operaciones militares para neutralizar a dichos grupos, respetando el derecho humanitario internacional.
Expertos, como el exministro de Defensa Luis Hernández, respaldan la medida presidencial, argumentando que el crimen organizado percibió la debilidad del Estado y busca instigar el miedo y el caos. Hernández enfatizó la importancia de no ceder ante la presión del crimen organizado y mantener la resistencia estatal.
La situación en Ecuador sigue siendo tensa, con la población a la espera de medidas concretas que reviertan la espiral de violencia que amenaza la estabilidad del país.