Bolivia ocupa el tercer puesto en el índice de percepción de la corrupción en América del Sur
Según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de 2023, publicado recientemente por la reconocida organización Transparencia Internacional, Bolivia se posiciona como el tercer país más corrupto de América del Sur. La calificación otorgada a Bolivia es de 29 puntos, colocándose en el puesto 133 de 180 países evaluados. Venezuela y Paraguay son los únicos países de la región que preceden a Bolivia en este índice.
Comparando con el año anterior, en 2022, Bolivia experimentó un leve aumento de un punto en el IPC, ubicándose en la posición 126 entre los 180 países evaluados. Sin embargo, sigue siendo una de las naciones latinoamericanas con una clasificación preocupante. Desde 1995, el IPC de Transparencia Internacional evalúa la corrupción a nivel mundial, clasificando a los países en una escala de cero (muy corruptos) a 100 (muy limpios).
El informe destaca que Dinamarca se posicionó como el país más transparente del mundo en 2023, seguido por Finlandia y Nueva Zelanda. En la región latinoamericana, Chile y Uruguay destacan como las naciones con menor índice de corrupción. En contraste, Bolivia descendió dos lugares en el informe de 2023, situándose en una posición comparable a la de 2018, que es considerada el peor histórico del país en este índice.
Ante este revelador informe, el diputado Alberto Astorga, de Comunidad Ciudadana (CC), expresó su preocupación y señaló: "No me sorprende que Bolivia esté estancada en los niveles de corrupción y no muestre mejoras en los últimos años. No hace falta ir lejos para hablar de un caso de corrupción, están ahí cerca, por ejemplo, el caso de la ABC (Administradora Boliviana de Carreteras), donde hubo coimas millonarias".
Por su parte, Evo Morales, líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), comentó en redes sociales que la posición de Bolivia en el podio de los países más corruptos es una "vergüenza" y una "tragedia" para la nación. Asimismo, sugirió que la prórroga inconstitucional de magistrados promovida por el gobierno actual busca encubrir la corrupción y proteger al narcotráfico, argumentando que se necesita una justicia sometida y servil para lograr estos objetivos.