Bolivia reactiva la exploración de hidrocarburos
El gobierno boliviano anunció la reactivación de la industria de hidrocarburos en el país, destacando la intensificación de actividades de exploración que no se habían llevado a cabo de manera adecuada desde 2015. El Ministro de Hidrocarburos, proporcionó detalles sobre los avances y proyectos en curso durante una conferencia, resaltando la importancia de esta iniciativa para el desarrollo económico a corto, mediano y largo plazo.
Desde 2021, Bolivia ha estado impulsando la parte hidro carbónica de su economía, con inversiones en la exploración de nuevos yacimientos y la recuperación de campos maduros. Actualmente, hay 13 proyectos en ejecución y más de 42 proyectos aprobados, con una inversión estimada de alrededor de 600 millones de dólares entre 2023 y 2024.
El ministro destacó la importancia de la eficiencia en la ejecución de proyectos, indicando que ya se están viendo resultados positivos en la reactivación de campos maduros. Se mencionó específicamente el hallazgo en el campo Churumas, lo que permitirá la perforación de más pozos y la reactivación de la producción de gas en el área.
Se espera que estas inversiones tengan un impacto significativo en la economía, generando movimiento económico y empleo. En el corto plazo, se están llevando a cabo negociaciones con Petrobras e Inarsa, así como la venta de gas natural para garantizar una renta petrolera. En el mediano plazo, proyectos como Pueblo de Yarará, Coyote, Spacer, Piñauro, Caitis, Bermejo y Villamontes están en ejecución.
Para el largo plazo, se mencionó el proyecto en Mayaya Centro, que busca nuevas cuencas en la zona norte del país. A pesar de los desafíos, se enfatizó el compromiso de acortar los tiempos de exploración y producción para optimizar la eficiencia y garantizar resultados en un plazo más corto.
En cuanto a la producción anticipada, se explicó que los tiempos varían según el tipo de proyecto, con algunos campos maduros que podrían estar en producción en un plazo de uno a dos años, mientras que proyectos más extensos podrían llevar entre seis y siete años. Se destacó la importancia de acortar estos plazos y la eficiencia en el proceso de exploración