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Emergencia en la Amazonía: Combustibles fósiles y deforestación desatan sequía

Emergencia en la Amazonía: Combustibles fósiles y deforestación desatan sequía
La selva tropical más grande y diversa del planeta, la Amazonía, se encuentra en medio de una crisis ambiental sin precedentes, según reveló un estudio científico. En 2023, el río Amazonas y sus afluentes registraron niveles más bajos en los últimos 120 años, desencadenando una serie de eventos catastróficos. El cambio climático, impulsado principalmente por la quema de combustibles fósiles, desencadenó una extraordinaria sequía en 2023, resultando en la disminución de los caudales fluviales y desencadenando incendios forestales masivos. Investigadores vinculan directamente esta situación con la deforestación en la Amazonía, la cual ha reducido las lluvias y debilitado la capacidad de la selva para retener la humedad. El estudio, publicado por el World Weather Attribution, una colaboración internacional de científicos, indicó que la quema de combustibles fósiles clasificó la sequía como "excepcional", la categoría más alta en el sistema de clasificación del Monitor de Sequía de los Estados Unidos. Ben Clarke, investigador del Instituto de Investigación Grantham sobre Cambio Climático y Medio Ambiente de la Universidad Imperial de Londres, advirtió que a medida que las emisiones globales de gases de efecto invernadero continúan aumentando, el mundo enfrentará más sequías extremas. La deforestación en la Amazonía no solo ha debilitado la selva, sino que también ha transformado partes de ella en regiones más secas, liberando gases a la atmósfera y afectando tanto la lucha contra el cambio climático como la biodiversidad. La conciencia sobre la gravedad de la sequía aumentó tras la muerte de más de 150 delfines de río en octubre. La sequía dejó aisladas a comunidades remotas y alimentó incendios forestales, generando uno de los aires más peligrosos del mundo. Además, la sequía cerró una central hidroeléctrica en Brasil y afectó la producción en otras, provocando cortes de electricidad en Ecuador y Venezuela. Los científicos subrayaron que los gobiernos pueden mitigar futuras sequías reduciendo la deforestación, restaurando bosques y ayudando a las comunidades a adaptarse. Aunque Brasil y Colombia han reducido las tasas de deforestación recientemente, la Amazonía sigue perdiendo cubierta arbórea. Los expertos advierten que se debe actuar con urgencia para reducir las emisiones y preservar la selva frente al cambio climático.
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