Ecuador busca apoyo de Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, anunció el lunes que espera recibir armamento, tecnología y entrenamiento por parte de Estados Unidos para hacer frente a las organizaciones criminales que han desatado una creciente ola de violencia en las últimas semanas. La solicitud de ayuda se da en medio de un preocupante escenario de inseguridad marcado por muertes violentas, extorsiones, secuestros y motines carcelarios.
En una entrevista con Teleamazonas, Noboa afirmó que Estados Unidos es consciente de la situación en Ecuador y reconoce la importancia de proteger al país, que se ha convertido en una "pieza clave dentro de la estructura y las rutas de estos grupos narcoterroristas". El mandatario ecuatoriano mencionó la necesidad de recibir armamento, tecnología y entrenamiento, pero también destacó la importancia del refinanciamiento de la deuda externa para evitar restricciones financieras durante la lucha contra el crimen.
Una delegación estadounidense, encabezada por el asesor presidencial Christopher Dodd, la general del Ejército Laura Richardson y el subsecretario adjunto de la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley, Christopher Landberg, visitará Ecuador en los próximos días para discutir el apoyo propuesto.
Noboa declaró el estado de conflicto bélico interno para hacer frente a la violencia criminal y solicitó a la Asamblea la aprobación de una ley de extinción de dominio para utilizar los bienes de los grupos criminales en la lucha contra ellos. Además, se busca un nuevo acuerdo con Estados Unidos para fortalecer la cooperación en la lucha contra lo que el gobierno denomina narcoterroristas.
El presidente ecuatoriano también propuso la repatriación de unos 1.500 presos, especialmente de Colombia y Perú, en un esfuerzo por liberar espacios en las cárceles. Además, se anunciaron recortes de $1.000 millones en la estructura estatal para enfrentar la situación de conflicto. Noboa también adelantó una "semaforización" del toque de queda para adaptar las medidas a las necesidades de diferentes cantones y apoyar la reactivación económica.