La disputa entre masistas se intensifica por la ubicación de su congreso nacional
El partido gobernante de Bolivia, Movimiento Al Socialismo (MAS), enfrenta una división interna sobre la sede de su próximo congreso ordinario en octubre. La dirigencia liderada por Evo Morales había decidido que el congreso se realizaría en Lauca Ñ, Cochabamba. Sin embargo, algunos miembros del ala arcista del partido desean que el evento se lleve a cabo en El Alto.
El diputado arcista Andrés Flores y otros líderes argumentan que se debe considerar trasladar el congreso a El Alto como un gesto de respeto hacia esa ciudad. En particular, mencionan que El Alto sufrió pérdidas humanas durante la crisis de 2019 y que sería un homenaje a los caídos en esa zona.
La alcaldesa de El Alto, Eva Copa, critica la elección del Trópico de Cochabamba como sede del congreso y sugiere que siempre buscan evitar salir de su zona de confort. Por otro lado, Evo Morales ratificó que el congreso se llevará a cabo en Lauca Ñ, argumentando que la decisión cumple con los estatutos del partido y fue aprobada por el Tribunal Supremo Electoral.
La pugna por la sede del congreso refleja la creciente división dentro del MAS y sus actores políticos, lo que ha llevado a disputas entre los seguidores de Evo Morales y otros sectores del partido. A pesar de las tensiones, Morales asegura que la dirigencia actual, liderada por él, es la única reconocida legalmente por el Tribunal Supremo Electoral y que cualquier intento de cambiar la sede o convocar a un congreso paralelo carecerá de efecto.
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