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La Pista: aeropuerto colombiano que se convirtió en el refugio de miles de venezolanos

La Pista: aeropuerto colombiano que se convirtió en el refugio de miles de venezolanos
Un antiguo aeropuerto abandonado en Maicao, en el departamento de La Guajira, Colombia, se encuentra “La Pista”, un asentamiento masivo que alberga a miles de venezolanos que han huido de su país en busca de mejores condiciones de vida. Con una población estimada entre 12.000 y 15.000 personas, este refugio improvisado carece de servicios básicos como luz, agua, y sus residentes viven en condiciones extremadamente precarias. Las historias de las familias que residen en La Pista reflejan la lucha y la resiliencia en medio de la adversidad. Personas como César y su familia, quienes llegaron hace tres meses buscando atención médica para él, que perdió un pulmón debido a una gripe mal cuidada. Su vivienda consiste en paredes de tela y un techo de plástico sostenido por palos de madera. A pesar de las dificultades, Ana, una líder del asentamiento, expresa gratitud por tener un techo, aunque sea ilegal. El aumento de la migración venezolana, junto con el regreso de colombianos y la llegada de indígenas Wayú, ha agravado la situación en La Pista, que se estableció hace siete años. Aproximadamente 500 familias construyeron ranchos en este terreno, que ahora pertenece al municipio. Sin embargo, la falta de un censo real y las preocupaciones sobre el desvío de recursos han generado críticas hacia las autoridades locales. Aunque el alcalde Mohamad Dasuki argumenta que la migración ha brindado oportunidades económicas y la entrada de ayuda internacional, algunos líderes y la senadora Aída Avello cuestionan la falta de inversión en mejoras de vivienda y la persistente precariedad en el asentamiento. Según el alcalde, el Centro Transitorio de Solidaridad, construido en 2021, es una de las obras que han beneficiado a la comunidad. Las condiciones insalubres empeoran la situación en La Pista. Las aguas estancadas, mezcladas con desechos y mosquitos, inundan el asentamiento, convirtiendo los pozos de agua en un riesgo para la salud de los residentes. A pesar de ello, los niños continúan jugando en el agua contaminada, expuestos a gusanos y hongos. El calor sofocante y la escasa iluminación eléctrica también afectan el bienestar de las familias. La situación en La Pista resalta la urgente necesidad de abordar la crisis migratoria.
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