Mortandad de peces: Más de 5 especies afectadas y expertos evidencia falta de oxígeno
_Reporte sobre la contaminación del río Amarillo en Yapacaní_
En una reciente declaración, Mariluz Rivero, Directora del Servicio Departamental de Calidad Ambiental, informó sobre la preocupante contaminación del Río Amarillo en el municipio de Yapacaní. Para abordar este problema, se ha constituido un equipo interdisciplinario compuesto por expertos del Servicio de Calidad Ambiental.
El equipo de expertos incluye una bióloga, un ingeniero ambiental y un veterinario, quienes están trabajando en conjunto para evaluar la calidad del agua y su impacto en la biodiversidad local. Se han tomado muestras del agua en el lugar para verificar su calidad, y se espera que los resultados estén disponibles en un plazo de 8 a 10 días. Además, se han realizado necropsias a los animales, incluyendo peces y otros animales acuáticos encontrados muertos en la zona, con el objetivo de determinar las causas de estas muertes.
María René Barrientos, Técnica experta en calidad ambiental, detalló las acciones llevadas a cabo en el municipio de Yapacaní en respuesta a las denuncias de mortandad de peces en el Río Amarillo. El equipo realizó una exhaustiva inspección del área, tomando muestras a lo largo de todo el río y realizando sobrevuelos con drones para observar las actividades que se desarrollan en la zona. También llevaron a cabo entrevistas con los habitantes locales para recopilar información sobre las posibles causas de la mortandad de peces. Se identificaron varias actividades humanas en la zona, como la agricultura, operaciones de chancadoras y quema, que podrían haber contribuido al problema.

Mónica Negrete, Veterinaria de Biodiversidad, se encargó de realizar necropsias a los animales muertos, que incluyeron especies como la boga, raya, surubí, sábalo, sabalillo, tacha y otras. Los hallazgos apuntaron a la proliferación de materia verde en el agua estancada, lo que indicaría un proceso de eutrofización. Además, la zona ha sido afectada por incendios recientes y altas temperaturas, lo que podría haber contribuido a la falta de oxigenación del agua, afectando a las diferentes especies.
Durante las necropsias, se buscaron signos de intoxicación por metales pesados y la presencia de pesticidas o herbicidas, pero estos no se encontraron. Esto ha llevado a la sospecha de que la causa de la mortandad de peces está relacionada con la descomposición de la materia verde en el agua estancada del Río Amarillo. Se ha recomendado la limpieza rápida del río para evitar un ciclo vicioso de contaminación y la proliferación de toxinas en el agua.