Ortiz pide un ministro de Economía con peso político
El exministro de Estado y exsenador Óscar Ortiz afirmó este martes que el presidente Rodrigo Paz deberá buscar un nuevo ministro de Economía con “autoridad moral” y capacidad de articulación política para enfrentar la crisis económica y avanzar en las reformas pendientes.
Las declaraciones se producen después de las salidas de José Luis Lupo y José Gabriel Espinoza del gabinete. Ortiz señaló que, durante los primeros nueve meses de gestión, identificaba a ambos exministros como las principales figuras con conocimiento y experiencia en materia económica dentro del Gobierno.
“No veo otras personas que tengan el conocimiento, la experiencia económica, especialmente de lo que se refiere a la economía, al sector público”, afirmó Ortiz.
Para el exministro y exsenador, la persona que asuma la cartera de Economía no deberá contar únicamente con experiencia técnica, sino también con capacidad para articular acuerdos políticos y conseguir respaldo para las medidas que el Gobierno pretende impulsar.
En ese sentido, Ortiz consideró que el nuevo ministro tendrá el desafío de “articular y convencer a los parlamentarios” para lograr la aprobación de las leyes necesarias para viabilizar las reformas y los créditos internacionales que se encuentran pendientes.
Además, señaló que la nueva autoridad deberá tener la capacidad de dialogar con los diferentes sectores económicos del país, tanto formales como informales, para explicarles los esfuerzos y sacrificios que serían necesarios para enfrentar la situación económica.
Ortiz también se refirió al contexto económico que atraviesa el país y advirtió que Bolivia ya no cuenta con los ingresos extraordinarios que en el pasado generaron sectores como el gas y los minerales.
“Parece que en el país no nos damos cuenta todavía que ya, por así decir, se acabó la fiesta hace muchos años de los ingresos extraordinarios del gas, de los minerales”, sostuvo.
En ese contexto, el exministro señaló que la elección de la nueva autoridad económica será importante para el Gobierno de Paz, debido a los desafíos que deberá enfrentar tanto en materia económica como en la búsqueda de respaldo político para las reformas.