Oruro declara a Evo Morales persona no grata y amenaza con vetarlo en el Carnaval por promover bloqueos
la ciudad de Oruro ha declarado a Evo Morales como persona no grata, advirtiendo incluso con vetarlo de las festividades del Carnaval debido a su presunta promoción de bloqueos en el país.
Mientras tanto, la agenda de Carnaval del Gobierno se inauguró con la presencia destacada de la ministra de Culturas, Sabina Orellana, en La Paz. Sin embargo, las redes sociales estallaron con críticas de internautas que censuraron los festejos gubernamentales en medio de la crisis nacional, especialmente cuando los viajes a La Paz desde otras ciudades llegan a costar hasta Bs 300.
En Cochabamba, en respuesta a los problemas causados por los bloqueos que ya llevan 12 días, cuatro ministerios convocaron a transportistas para abordar las consecuencias del cierre de vías. Los representantes de choferes de transporte interdepartamental expresaron la urgencia de una solución, destacando la difícil situación que enfrentan, con autobuses parados, compañeros enfermos y familias afectadas.
Desde el 22 de enero, las bases del evismo han liderado bloqueos exigiendo elecciones judiciales. A pesar de la inicial minimización del Gobierno ante la movilización, esta ha crecido, generando serios problemas de abastecimiento en el occidente del país. La sede de Gobierno, La Paz, se ha convertido gradualmente en el epicentro de las protestas.
A pesar del conflicto que envuelve al país, la ministra de Culturas, Sabina Orellana, celebra el Carnaval con un baile en la Plaza Murillo, mientras en la Asamblea, los parlamentarios oficialistas participan en festejos del día de compadres. Estos eventos han sido duramente criticados en redes sociales, considerándolos frívolos en medio de la crisis y bloqueos.
En respuesta, la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, emite un mensaje destacando los daños provocados por los bloqueos y señalando el perjuicio a Oruro y al Carnaval que se está preparando en la ciudad. La incertidumbre persiste mientras el país se encuentra en una encrucijada entre la celebración del Carnaval y la urgencia de resolver la crisis generada por los bloqueo