Estudiantes se cubrieron con sangre para engañar a los atacantes en el mortífero ataque en Uganda
Julius Isingoma, uno de los valientes sobrevivientes del devastador ataque nocturno a una escuela en Uganda, ha compartido su impactante relato sobre cómo se cubrió con la sangre de sus compañeros fallecidos para engañar a los atacantes y asegurar su propia supervivencia.
En el Hospital General de Bwera, ubicado en el distrito de Kasese en el oeste de Uganda, Julius narró con valentía cómo se untó la sangre de sus colegas muertos en la boca, las orejas y la cabeza para que los agresores creyeran que ya no estaba con vida. El ataque, perpetrado por presuntos rebeldes islamistas en el dormitorio de la escuela secundaria en el pequeño pueblo de Mpondwe, dejó un saldo de más de 40 personas fallecidas, la mayoría de ellas estudiantes, la noche del viernes 16 de junio.
El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, ha atribuido el asalto a las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) y sugirió la posible colaboración de otros delincuentes, mencionando disputas previas en la escuela. Aunque no brindó detalles adicionales, aseguró que perseguirán a los militantes en sus escondites al otro lado de la frontera en la República Democrática del Congo.